David Pérez: fin de una etapa

Durante los últimos ocho años como alcalde de Alcorcón, David Pérez ha conseguido enderezar una situación complicada en una ciudad que en 2011 era de las más endeudadas de España. Hoy apura sus últimos días como regidor dejando el municipio saneado y como ciudad líder entre los municipios del sur de la Comunidad.

David Pérez: fin de una etapa
David Pérez junto a Ana Gómez, su sucesora como candidata del Partido Popular a la alcaldía.

Después de ocho años como alcalde de Alcorcón (la primera legislatura con mayoría absoluta y la segunda elegido gracias a la abstención de Ciudadanos), David Pérez regresa a la política autonómica (va de número dos en la lista del PP a la Comunidad de Madrid), desde la que aterrizó en Alcorcón.

Se va de aquí con la satisfacción de haber saneado las cuentas de una ciudad que cuando llegó en 2011 tenía una deuda de 612 millones de euros, una tasa de paro elevada y pagaba a sus proveedores a 900 días (a dos años y medio). Y todo ello, según cuenta, a pesar del acoso sistemático al que se ha visto sometido.

A pesar de su imposible agenda, sumido ya en plena campaña, nos encontramos con él y su sucesora como candidata por su partido a la alcaldía, Ana Gómez (actualmente la tercer teniente de alcalde y concejal responsable de las área de Presidencia, Seguridad y Emergencias), para hacer balance de estos años en Alcorcón.

¿Qué ha sido lo más difícil en este tiempo?

La complicada situación que había en Alcorcón cuando llegamos, con una deuda descontrolada, la tasa de paro, empresas que cerraban… Tuvimos que controlar eso, poner orden en las cuentas y, a partir de ahí, conseguir que el ayuntamiento, en vez de ser un lastre para la ciudad fuera un apoyo hasta convertir a Alcorcón en lo que es ahora: una ciudad líder.

Y en el plano personal, diría que el acoso sistemático que he sufrido por parte de la izquierda desde que llegué a Alcorcón, incluso antes de ser elegido alcalde. En mi primera toma de posesión como alcalde ya los tenía manifestándose contra mí cuando ni siquiera había tomado ninguna decisión.

¿Nunca ha habido ningún entendimiento con la oposición, aun en el plano personal, más allá de la batalla política diaria?

Por mi parte siempre quise e intenté que, dejando aparte las diferencias ideológicas, hubiera un trato amable entre nosotros. Lo ha habido en algunos casos puntuales, pero ha sido imposible. Se me ha amenazado de muerte, reprobado hasta seis veces, gracias a los votos de Ciudadanos…

¿Han sido ocho años duros?

Sí, pero ni una cuarta parte de lo que mis compañeros y yo hubiéramos estado dispuestos a soportar con tal de cumplir la misión que nos habíamos marcado y que ha estado por encima de todo: rescatar a Alcorcón del agujero en el que había dejado a la ciudad el PSOE y ponerla arriba del todo. Y eso creo que lo hemos conseguido.

Eso se lleva entonces…

Me llevo el orgullo de haber sido alcalde de esta ciudad, de haber servido a los vecinos con humildad, dejándome la piel cada día, y de tener su reconocimiento. Ese momento en el que Alcorcón deja de destruir empleo y empieza a crearlo fue un momento mágico. Un momento que cristaliza muchos esfuerzos previos y actuaciones realizadas para crear empleo, bajar los impuestos, pagar a los proveedores, para aumentar la seguridad y con todo ello contribuir a hacer de Alcorcón una ciudad más atractiva y más competitiva.

"Me llevo el orgullo de haber sido alcalde de esta ciudad, de haber servido a los vecinos con humildad, dejándome la piel cada día, y de tener su reconocimiento"

¿Alguna espina clavada?

Pues que al final de mi mandato, como la oposición no es capaz de hacer campaña con nada, la esté haciendo con la basura. No les importa tomar de nuevo como rehenes a los vecinos, como ya hicieron en la huelga de basuras salvaje que el Tribunal Supremo juzgó como abusiva… y el boicot al que nos está sometiendo al Ayuntamiento con este tema.

¿Qué consejo le ha dado a Ana Gómez, la persona que presentará su partido como candidata a alcalde?

Ninguno porque no lo necesita… más bien he sido yo el que, durante todos estos años, le he pedido consejos muchas veces. Se podría decir que Ana Gómez es la mayor culpable del éxito que hemos tenido en esta ciudad. ¡Incluso se los seguiré pidiendo en mis nuevas responsabilidades!

Es una persona trabajadora, leal, comprometida con el servicio público, coherente, íntegra. Tenemos una forma muy parecida de hacer las cosas, de entender la política y los valores que compartimos, lo que me permite pensar que no solo va haber una continuidad en lo que hemos hecho sino que incluso va a mejorar muchísimo la labor que yo he hecho aportando su sello personal, permitiendo que las cosas vayan todavía mucho mejor de lo que han ido hasta ahora.