Consejos útiles para montar el belén

El montaje del belén es uno de esos momentos que marcan el comienzo de las navidades. Una ocasión perfecta para que tanto pequeños como mayores se dejen invadir por el espíritu de la Navidad y compartan esa tradición que es tan nuestra.

Consejos útiles para montar el belén
Siguiendo una serie de consejos el bélen nos quedará más que bien.

A la hora del montaje no hay expertos. La propia experiencia es la que te va marcando los pasos a seguir. Lo importante es que te guste y que poco a poco se vayan añadiendo los cambios pertinentes para hacer de tu belén algo único. Si es tu primera vez o crees que hay cosas que te gustaría cambiar, he aquí algunos consejos que nos ha dado un experto belenista, José Antonio García Núñez.

En primer lugar

Para hacer un belén, basta con el nacimiento. Eso sería suficiente. A partir de ahí, deberían venir los Reyes Magos, la Anunciación, pastores... Todo se puede ir añadiendo y cambiando poco a poco. En cuanto al precio, como en todo: hay figuras más caras y otras más baratas. No hace falta comprar todo el primer día. Una vez tenemos nacimiento, se puede ir completando poco a poco: cada año se puede adquirir una o dos figuras, y poco a poco ir ampliando la familia.

Cada cosa, en su lugar

¿Cabe de todo en el belén? Sí y no. Un caganer es algo tra­dicional en Cataluña, pero no aquí. A veces los niños piden introducir elementos (un dinosaurio, los clicks, figuras de acción...) Hay que intentar explicarles que no es lo que va. Pero, como al fin y al cabo es algo para compartir en familia, tampoco está mal dejarles un poco de libertad. Es una manera de que lo sientan como propio y se vayan aficionando. Así que no pasa nada por permitirnos ciertas licencias y toques de humor en el belén, pero dentro de un orden.

Un buen belén debe jugar con la proporción de las figuras y guardar la perspectiva... Tiene que haber cierta lógica en la composición y distribución de los elementos.

Al final, hacer un belén es hacer manualidades y echarle imaginación. Así que deja volar la imaginación y haz de tu belén algo para recordar en familia. Y si quieres convertirte en un experto, acude a una asociación de belenistas. Ahí podrás aprender trucos y compartir tu afición con otras personas.

MATERIALES

Nos metemos de lleno el infinito mundo de la decoración y las manualidades. Los materiales a utilizar pueden ser de cualquier tipo y forma. Todo aquello que creas que aporta un valor añadido o función, es válido. Corchos, maderas, piedras, papeles, arena, tierra, musgo... No hace falta gastarse mucho dinero.

EL FIMO
Esta pasta moldeable facilita mucho la elaboración de figuras, animales, la huerta… Casas y cuadras requieren también de imaginación y cierta habilidad para hacerlas con papel, madera… y luego decorarlas.

Para cubrir la pared trasera del belén (el celaje): una cartulina azul, o blanca con luz fluorescente azul, que creará un bonito efecto, puede valer.

LUCES
Se pueden conseguir efectos muy interesantes con la fibra óptica (puntos diminutos de luz, como si fueran estrellas), leds…

EL RÍO
Se puede hacer con papel plata, con pintura/tempera salpicada en el fondo y cola de empapelar (combinando ambas, queda un efecto original al solidificarse la cola) o con agua (bomba de agua, canalización río...).

LA PROPORCIÓN
Un buen belén debe jugar con la proporción de las figuras y guardar la perspectiva. Los más expertos, se ayudan de espejos y luces para crear bonitos efectos ópticos en cuevas, por ejemplo; mecanismos para crear movimiento…