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Sonia Martínez, fotógrafa Alcorcón a la luz de la noche

´Darkness of the edge of town’ es la opera prima de Sonia Martínez como fotógrafa. Una exposición, de la que hemos podido disfrutar en la sala Altamira Alta del Centro Municipal de las Artes el mes pasado, y que nos desvela un Alcorcón insólito: de noche, sin gente, a la luz de las farolas que alumbran sus calles.

 

Parques, puentes, edificios y paseos arbolados envueltos en la mágica luz nocturna que dota las imágenes de una irrealidad tal que parece estuvieras en otra ciudad. De hecho me costó reconocer los lugares elegidos por Sonia para retratar el municipio que es su hogar desde hace más de 40 años.

Un sueño hecho realidad

Alcorconera de corazón, Sonia abandonó la ciudad que la vio crecer durante 15 años por trabajo. Pero no la olvidó. Tal es así, que regresó convencida para quedarse. Diplomada en Ciencias Empresariales y licenciada en Dirección y Administración de Empresa, estuvo trabajando como administrativa. Pero la idea de pasarse toda su vida en la misma ocupación la aterraba, así que decidió dedicarse a su pasión, la fotografía. No sin el recelo familiar de quien ve cómo un ser querido abandona su profesión y un trabajo estable para “hacerse artista”.

Decidida a hacerse un hueco en el mundo de la fotografía, se formó en la Escuela de Fotografía y Centro de Imagen (EFTI). Allí cursó estudios de Profesional Digital de Fotografía Ciclos I y II, y realizó el Máster Internacional en Fotografía Contemporánea y Proyectos Personales, completándolos con el curso de Experto Universitario en Fotografía Aplicada por la Universidad Miguel Hernández de Elche.

Más que imágenes de un barrio

Sonia nos explica cada una de las imágenes que conforman la muestra. “Elegí estas fotos porque muestran el barrio donde me crié, al otro lado de las vías del tren, donde me siento segura”. Quince fotografías de la noche alcorconera que contienen una “verdad” que para ella es “una vuelta a mis raíces, al lugar en el que empiezan los recuerdos. Es considerar protagonistas de la noche a los paseos, los árboles, los estanques, los puentes sobre el tren… y, al contar esa vida nocturna, reivindicar una nueva imagen del barrio”.

“Mi trabajo son fotografías nocturnas. En blanco y negro. Sin gente. Hasta ahí es lo que puede ver cualquiera. A cada uno le transmitirá una sensación y ése será mi regalo. Que a cada persona consiga moverle algo, aunque no sea lo mismo que me mueve a mí”.

Filosofía ‘springstiniana’

Fan incondicional de Bruce Springsteen, cuyas letras de las canciones considera filosofía y sentido de la vida, Sonia explica cómo “la esencia de mis fotos, lo que me movió a mi, es pura filosofía springstiniana. Lo que nació como un trabajo sobre mi barrio, un barrio de gente a la que no le han regalado nada y que tiene que luchar mucho para llevar una vida lo más digna posible, acabó convirtiéndose en una búsqueda del propio destino bajo la idea de que cualquiera puede morir ahí fuera, pero también se puede morir dentro de uno mismo. Ya se que es una mezcla de muchas cosas… Pero es que yo también lo soy”. Porque en estas imágenes podemos ver una mezcla de zonas más urbanas con otras más boscosas. “Cada uno que escoja su camino, que los hay, y su Tierra Prometida. De esto sólo se sabe cuando me preguntan. La exposición únicamente lleva un texto muy corto de arranque”.  Y lo demás Sonia lo deja a la imaginación de cada persona, que disfruta viendo las imágenes captadas a través del visor de su cámara.