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Enrique García Mejías: “Seguiré corriendo maratones mientras mi mujer me lo permita”

Lleva 58 años corriendo maratones y no piensa retirarse. Enrique García Mejías es, a sus 72 años, pura fibra. Este cacereño de nacimiento y alcorconero de corazón, es un vivo ejemplo de que no es la edad, sino la mente, la que impone barreras.

 

“A no ser que mi mujer me lo impida, pienso seguir corriendo hasta los 80 años o más”, nos dice Enrique. Lo lleva haciendo desde los 14 años, cuando, estudiando 5º de bachillerato en el instituto Cardenal Cisneros de Madrid, un profesor de gimnasia animó a los alumnos a participar en una prueba que se celebraba en el Retiro. “El caso es que no se presentó nadie hasta que nos dijo que nos aprobaba a toda la clase si lo hacíamos. Y es que era invierno, 5 de enero, y hacía mucho frío. Pero todos nos apuntamos para aprobar la asignatura”, recuerda. Desde entonces, enlaza prueba tras prueba y es normal verle, llueva o nieve, en los parques de Alcorcón en pantalón corto y camiseta, entrenando. “Tras esta carrera en el Retiro, me apunté al Club de Hermandades del Trabajo. Y no sólo me dedico a correr, también practico windsurf, cross, bicicleta de montaña, lanzamiento de jabalina, tenis… soy un apasionado del deporte”.

Símbolo de Alcorcón

Enrique nació en Malpartida de Cáceres, pero un padre militar tuvo a la familia de aquí para allá hasta que él se estableció en Alcorcón. Aquí fundó un hogar que ya cuenta con dos hijos y cuatro nietos que le siguen a las pruebas y se han convertido en sus mayores fans. Ha pasado a ser todo un símbolo de la ciudad en las carreras en las que participa, luciendo con orgullo el nombre de Alcorcón en las camisetas con las que corre. En 2012, ganó la maratón de Madrid en su categoría, y los tres años siguientes consiguió hacer pódium. 

Una de sus mayores satisfacciones es adelantar a los jóvenes. “Les grito ‘¡paso, que va el abuelo!’, y ellos se ríen y me dicen que parezco un keniata”. Y es que Enrique está hecho de otra pasta: “creo que no he ido nunca al médico, ni al fisioterapeuta, ni he tomado una aspirina o un antiinflamatorio. Jamás. Eso no significa que la gente que corre deba hacerlo, es sólo mi caso particular”. Eso sí, la semana previa a cada competición se prepara con una dieta especial. 

No tiene entrenador, pero cada día hace unos 20 kilómetros, apurando cada milésima de segundo para ganarle tiempo al tiempo.

Siempre superándose

Su próximo objetivo, Alcortest, una prueba de 30 km., se celebra en Alcorcón el próximo 13 de marzo, y luego la EPD Rock n’Roll Madrid Maratón & 1/2, donde correrá 42,2 km. el 24 de abril. Su imagen participando en una competición ha sido elegida por la organización de esta última prueba para publicitar el evento. “Entre más de 100.000 fotografías, la mía ha sido una de las 500 elegidas, lo cual me satisface”.