David Pérez: cinco años de gobierno

El pasado mes de julio se cumplieron cinco años de David Pérez como alcalde de Alcorcón. Un lustro en el que ya se notan los frutos de las medidas iniciales. Así, se ha conseguido cambiar la tendencia del empleo, controlar la deuda, cuya sombra sigue de todas formas condicionando todas las decisiones que se toman, o mejorar los servicios que se presta a los ciudadanos. “Alcorcón se ha convertido en una ciudad líder en políticas sociales y empleo”, nos cuenta su alcalde.

David Pérez, alcalde de Alcorcón
David Pérez, alcalde de Alcorcón.

Se han cumplido cinco años de mandato al frente del Ayuntamiento de Alcorcón de David Pérez. El regidor quiso aprovecha la efeméride para hacer balance de todo lo hecho hasta la fecha. Entre sus logros, cita el impulso económico dado al municipio, plasmado en el desbloqueo de El Lucero y la llegada ahí ya de las primeras empresas (Bauhaus e Ikea) o la reversión en la tendencia del empleo (se ha pasado de perder 3.500 empleos al año en la época socialista, a crearlos al ritmo  de 1.500 al año). También es un logro el control de la situación financiera, tras heredar una deuda de más de 600 millones de euros de la etapa anterior, sombra de todas formas que sigue ahí, condicionando cada decisión que toma. A pesar de ello, se han mantenido y mejorado los servicios, las ayudas a las familias o el gasto social, un capítulo que prohibió a sus concejales recortar. Su política en la presente legislatura ha quedado condicionada por la pérdida de la mayoría absoluta en las pasadas elecciones locales del 24M de 2015. Gobierna gracias al apoyo de Ciudadanos.

¿Cómo ha condicionado el tema de la deuda su acción política? La deuda es el principal problema que tuvimos que afrontar desde el primer momento en la alcaldía. La situación está controlada: en estos cinco años no ha habido ninguno en el que se haya gastado más de lo que se ingresa. Con el superávit de cada ejercicio hemos ido pagando deuda.

Hemos avanzado mucho en la deuda comercial (del consistorio con sus proveedores). En este tiempo, hemos pagado 350 millones de euros de esa parte. No hemos conseguido el mismo avance en cuanto a la deuda financiera, para la que nos acogimos al plan de financiación estatal, pero existe un intención de hacerlo poco a poco observando el rigor presupuestario.

¿Cuántos años se van a necesitar para solucionar este problema? Para que los vecinos se hagan una idea, si dedicáramos el 20% del presupuesto municipal [en 2016 será de 168 millones de euros] a pagar la deuda, tardaríamos 25 años en hacerlos. Pero nosotros vamos a conseguir que ese periodo sea mucho menor.

¿Se aventura a poner una plazo? Confío que de aquí a finales de legislatura hayamos avanzado mucho. Y desde luego que, en una tercera legislatura, si seguimos gobernando nosotros, acabaremos de pagar la deuda y podremos respirar de otra manera.

¿Cree que los vecinos son conscientes de lo que supone tener que trabajar así, con el dinero justo? A mí me gustaría que lo fueran. Si no, podrían pensar que no se hacen determinadas cosas ni solucionan determinados problemas por falta de voluntad. Pero no es así: no se hacen por las limitaciones presupuestarias debido a esa herencia anterior. Lo que pasa es que no podemos estar continuamente apelando al problema de la deuda... pero es la realidad.

A pesar de todo, hemos garantizado todos los servicios; mejorado muchos aspectos, como las ayudas a las familias, la conservación de la ciudad. Hemos saneado la empresa Esmasa, que tenía doce millones de deudas y ahora tiene cero;  hemos puesto en marcha nuevos servicios como la Policía de Proximidad y mejorado las estadísticas de seguridad –Alcorcón está entre las cuatro ciudades más seguras de la Comunidad de Madrid–, etcétera.

El paro ha sido también otra de sus preocupaciones. Hemos pasado de que se perdieran en Alcorcón empleos a un ritmo de 3.500 al año de la época socialista, a que estemos creando una media de 1.500 empleos al año. Con las nuevas empresas que están llegando al municipio, esta cifra está aumentando. También ha animado la contratación en el municipio el pago por parte del Ayuntamiento de la deuda que tenía con muchas empresa de la zona o la gestión que hemos hecho desde el IMEPE, que la primera teniente de alcalde ha logrado convertir en un instrumento eficaz para la creación de empleo: ha optimizado las bases de datos, ofertando cursos de formación a los parados, fomentando entre las empresa del municipio la contratación de vecinos…

Se podría decir Alcorcón ha encontrado su camino después de Eurovegas… Alcorcón se recupera. Hemos despedido el curso con el nuevo Ikea y el Bauhaus en marcha,  a finales de año abrirá el Bricomart… Con los mejores datos de empleo en la última década: llevamos seis meses acumulados de creación de empleo. Acabamos de conocer un nuevo proyecto para el municipio: la instalación del nuevo centro avanzado de automoción, especializado en la formación de personas en ingeniería aplicada a la automoción, que estará en Ventorro del Cano. Una instalación que será una referencia en toda Europa.

Gracias a todo ello, a nuestra política de atracción de inversiones, Alcorcón se ha convertido en una ciudad líder en política social y empleo, en innovación, en garantía de unos servicios de calidad, aspectos en los que estamos trabajando mucho.

Respecto a las políticas que afectan más a los vecinos… ¿cuáles destacaría? Las políticas de discapacidad, las de apoyo a las familias y todo lo que afecta a los mayores. En esta época de recortes, desde el principio tuvimos muy claro que lo único que no se podía recortar era el gasto social.

Hemos apostado por los mayores. Si hay algo que me gustaría se me recordara cuando dejara de ser alcalde de Alcorcón, es por ser el alcalde de los mayores. Podría decir que casi vivo de los consejos de los mayores. Son los que más criterio tienen. Incluso me sorprende que muchas veces acuden a mí no para pedirme para ellos, sino para los jóvenes que no encuentran empleo, las familias más apuradas del municipio y que peor lo están pasando, o el cuidado de la ciudad. Todas las semanas me hacen llegar cientos de comentarios en la calle advirtiendo de lo que falta, lo que está mal. Todas las propuestas que nos han pedido los mayores, las hemos realizado. De hecho, las grandes decisiones que afecten a la ciudad las vamos a someter al Consejo del Mayor porque creemos que nadie mejor que ellos, que han visto crecer esta ciudad casi desde cero, para opinar sobre lo que quieren para Alcorcón y el futuro de sus nietos o bisnietos.

En esta segunda legislatura, gobiernan en minoría, con el apoyo de Ciudadanos. ¿Ha supuesto muchos cambios de una legislatura a otra? Sí, para lo bueno y para lo malo. En la primera legislatura conseguimos coger las riendas y controlar el descontrol absoluto en el que nos habían dejado. Los planes que pusimos en marcha están dando ahora sus frutos en economía, empleo, seguridad… La parte negativa es que hemos perdido la mayoría absoluta y no tenemos la misma capacidad para tomar decisiones, pero también es cierto que es una situación que han decidido los vecinos, que asumimos y que consensuar supone también el aporte de unos y otros. Desde ese punto de vista gobernamos con humildad, responsabilidad, rigor y diálogo.

¿Asignaturas pendientes como alcalde? Hasta ahora no hemos conseguido dar solución al CREA, y no será porque no lo hayamos intentado: hemos recibido a casi una treintena de entidades posibles interesadas en instalarse ahí. Pero es muy difícil dar utilidad y obtener una rentabilidad social a un complejo de 66.000 metros cuadrados pensados para ser un circo. Pero ahí seguiremos intentándolo.
También me gustaría haber reducido más la deuda y haber podido bajar más los impuestos al máximo legal. Y conseguir el pleno empleo para Alcorcón.