Víctor Küppers: “Necesitamos gente buena”

Es uno de los conferenciantes más populares en España. Su caso, reconoce, no es más que un ejemplo de buena suerte. No ha inventado nada. Vive de transmitir lo que dicen los expertos en psicología positiva para ser más feliz.

 

Víctor Küppers: “Necesitamos gente buena”
Victor Küppers, formador y conferenciante, participó en el ciclo CEUTalks, en el que habló sobre la importancia de vivir con pasión y no conformarse con la mediocridad.

Victor Küppers (48 años y padre de dos hijos), formador y conferenciante, estuvo el mes pasado en el CEU, dentro del ciclo CEUTalks, donde habló ante un numeroso auditorio compuesto por padres, alumnos y docentes de la importancia de una buena actitud ante la vida desde pequeños como garantía de éxito. Y es que vivir la vida con alegría es una cuestión de actitud y de querer. “Cuando vas con alegría sacamos lo mejor de nosotros”, asegura.

Vivir con pasión

“El 85% de los problemas del día a día tienen que ver con personas que están de mal humor. Necesitamos gente alegre. Con ese punto de alegría desaparecerían esos problemas”, añade.

El conferenciante hacía hincapié en el modelo de sociedad que hemos creado: “De tarados… de personas desanimadas, cansadas, agotadas… Personas que han perdido la alegría, que no entienden que trabajar y disfrutar es compatible. Hay que vivir con pasión y no conformarse con la mediocridad. Aunque esto sea lo habitual, no hay que asumir que es lo normal y hay que cambiarlo”.

P. Lo que cuenta en sus charlas es de sentido común… pero todos necesitamos que nos lo recuerden

Sí. Es triste, pero es así. Como vamos en la vida como pollos sin cabeza, a veces nos hace falta parar y recordar las cosas más simples, lo esencial en la vida. Hay un frase de Stephen Covey que me gusta mucho: “Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo importante”. Y te aseguro que vayas donde vayas todos coincidimos en que lo más importante es la familia, los amigos, tener salud…

"Vayas donde vayas todos coincidimos en que lo más importante es la familia, los amigos, tener salud…"

P. ¿Cómo empezaste en esto?

Fue un poco una derivación natural de mi trabajo en consultoría como formador durante diez años. Un accidente me obligó a estar en casa 10 meses y me di cuenta de muchas cosas: que no quería viajar tanto, que me apetecía estar más en casa con mis hijos… lo que solo podía hacer si trabajaba por mi cuenta.

Y así empecé. Mi caso es un ejemplo de buena suerte porque no he inventado nada. Simplemente transmito lo que dicen los expertos en psicología positiva.

P. ¿Qué te motiva cada día?

Muchas cosas. Yo no dejo de ser una persona normal. Hay días que me levanto de buen humor, o cansado… Pero me apasiona mi trabajo, mi familia… Me he vuelto muy religioso, y ahí he encontrado mi gran motivación.

Mi primera frase favorita es “Vamos Messi”, pero la segunda es una de la madre Teresa de Calcuta que me parece brutal: “Que nadie se acerque jamás a ti sin que al irse se sienta un poquito mejor y más feliz”. Yo, que soy de medio pueblo, necesito cosas muy prácticas. Y esta frase es practiquísima.

P. ¿Alguna experiencia que te haya llamado la atención?

Donde más he sufrido es en una cárcel, de donde salí muy impresionado. O trabajando con colectivos de enfermos terminales de cáncer. Es durísimo. ¿Qué les dices? Luego vas a empresas que te llaman porque tienen un problema de descontento con la plantilla, y el descontento es que ese año no le van a cambiar el coche de empresa a los empleados. ¿Eso es un problema?

P. ¿Y qué les dices?

Pues lo intento tratar con sentido del humor. Hay que relativizar los problemas. Unos son dramas, pero muchos otros no lo son y pensamos que sí. Somos un país de llorones. Hay gente que no sabe lo que tiene y que se queja de vicio.

P. Hablando de país… ¿cómo ves la situación política?

Ufff… mi opinión es irrelevante. Yo al fin y al cabo no soy nadie, pero pienso que necesitamos políticos que sean buenas personas. Necesitamos gente buena: gente honrada, íntegra, generosa, que se preocupe por los demás, tolerante, respetuosa, que escuche… Gente buena, gente digna con mayúsculas. Porque estamos en manos de gente que pueden ser muchas cosas, pero ¿¿¡¡buenos!!?? ¡¡A veces tengo muchas dudas!! Es difícil conseguirlo porque somos egoístas. La gente buena hará una sociedad mejor.

 

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