Rafa Aguiar: imbatible en la lucha de brazos

Nuestra figura local Rafa Aguiar se ha vuelto a alzar con el título de campeón de España con el brazo izquierdo y subcampeón con el derecho en lucha de brazos adaptada. Su sueño sigue siendo representar a España en un mundial. Enérgico, dicharachero y, sobre todo, feliz, nos descubre las rutinas que le llevan al éxito y este deporte que cada día gana más adeptos.

Rafa Aguiar: imbatible en la lucha de brazos
“Comencé con 41 años, la edad a la que dicen que hay que retirarse. Como siempre he hecho lo que me ha dado la gana, me animé y cada día me siento mejor y más fuerte”
Rafa Aguiar: imbatible en la lucha de brazos
Lleva tan solo tres años en la lucha de brazos adaptada. Fotografía: Jorge Rosenvinge.

Hace poco más de un año nos hablaron de Rafa y de su historia, y decidimos dedicarle un espacio en nuestras páginas. Desde que realizamos esa pequeña entrevista hemos seguido muy de cerca los pasos de nuestro campeón y, tras una nueva victoria, hemos querido darle la difusión que tanto merece.

Y es que lo ha vuelto a conseguir. No sólo se ha alzado con el primer puesto en el Campeonato de España, también ha quedado primero en la Copa de España por tercer año consecutivo. Ahora, su mirada está fija en el mundial que se celebra el año que viene en Turquía. 

Para los que no le conocéis, Rafa Aguiar, de 44 años, es discapacitado de nacimiento. Lo que no le ha impedido llevar la vida que desea. Como bien dice, “soy un discapacitado atípico”.  En su vida profesional es teleoperador desde hace ocho años en una entidad bancaria. Hace tres se introdujo en la lucha de brazos adaptada, por casualidad: la persona que le daba las sesiones de electromusculación para fortalecer la espalda le dijo que tenía un antebrazo muy bueno para competir… y le entró el gusanillo. Desde entonces ha ido cosechando un gran número de victorias. Y a buen seguro, todavía son muchas las que le quedan por alcanzar.

Preseleccionado

Ya está preseleccionado para el mundial que se disputará en 2018 en la localidad turca de Antalia, pero como suele ocurrir en los deportes minoritarios, la falta de recursos es el gran problema. “Desde la Asociación Española de Lucha de Brazo te ayudan con lo que pueden, pero no es suficiente. Hay que pagar alojamiento, comidas, transporte… y yo solo no puedo hacer frente. En países como Polonia o Turquía este deporte está subvencionado y pueden entrenar todo el día. Yo voy al gimnasio cada día después de trabajar”, explica.

Tiene ganas de medirse con luchadores de otros países. Porque en España hay un gran problema de organización. En la modalidad adaptada compiten deportistas de todo tipo de minusvalías y pesos, sin ningún tipo de diferenciación. “No somos muchos, pero van entrando competidores poco a poco. En la copa europea y en el mundial nos separan por clase de minusvalía y peso, porque hay muchos luchadores. Me gustaría medirme con un oponente de mi peso y comprobar cómo me desenvuelvo”, confiesa el campeón.

Como en todo deporte, los entrenamientos son lo más importante. Para las competiciones tiene tres tipos. Uno estándar para mantener fuerte el tren superior. Otro más específico para antebrazo, dedos y tendones. Y el tercero, de técnica, en la sede del club al que pertenece en Las Navas. 

Entrenar, hasta trabajando

Con este volumen de ejercicios, ¿cuántas veces hay que entrenar a la semana? “No lo sé… (risas). Tengo mi calendario de entrenamiento, de cuatro días de entreno a la semana. Pero en el trabajo, al ser teleoperador, tengo las manos libres y aprovecho para ejercitar los antebrazos, las muñecas… Así que entreno todo lo que puedo y más. Es la única manera de evitar lesiones y llegar bien preparado a las competiciones”, asegura.

Lesiones que, por cierto, no ha sufrido aún. “Comencé con 41 años, la edad a la que dicen que hay que retirarse porque los tendones no ganan flexibilidad. Como siempre he hecho lo que me ha dado la gana, me animé y cada día me siento mejor y más fuerte”, explica.

España, un país en lo alto

Lejos de lo que pueda parecer, España ocupa un buen lugar en la lucha de brazos. Nueve veces campeones en la modalidad capacitados. “En la modalidad de discapacitados aún no hemos podido medir nuestra valía, por la falta de recursos para acudir a un mundial. En el año 2024 la lucha de brazos se convertirá en deporte paralímpico y espero que podamos tener representación española”, afirma.

Una disciplina familiar

Otra de las cuestiones que sorprende en este deporte es su carácter familiar. A menudo hay familias al completo compitiendo y disfrutando de este deporte, unidos. Porque se puede empezar “desde muy pequeño. Sin ir más lejos, en mi equipo contamos con Marco, campeón de España con menos de ocho años. Si no te lesionas, te cuidas los brazos y haces las cosas con cabeza, puedes competir hasta la edad que quieras”, explica el deportista alcorconero. 

¿Alguna petición en especial? “Más dinero. Yo entiendo que no van a pagarme una semana de hotel ni un viaje completo, pero sí podría tener una pequeña ayuda. Que yo pueda asumir la mitad de los gastos, hacer lo que me gusta y representar a mi país en un mundial”, concluye Rafa.