Economía

Objetivo: pagar a proveedores en 60 días

El Ayuntamiento se ha marcado un ambicioso reto para el primer semestre de este nuevo año: reducir el periodo medio de pago hasta los 60 días, inferior a los objetivos que se había fijado hasta ahora.

 

El periodo medio de pago del Ayuntamiento de Alcorcón se ha situado al finalizar 2017 en 154 días, lo que supone una reducción del 59% respecto al cuarto trimestre de 2016, y del 77% desde el peor dato en 2011.

Las facturas pendientes de pago al concluir el pasado año se han reducido en un 40% respecto al último trimestre de 2016 y su importe global es un 66% inferior con respecto a 2016 y un 90% menor que en el año 2011.

Desde junio de 2011, los pagos a proveedores municipales han ascendido a más de 365 millones de euros, de los que más de la mitad (186 millones) se han pagado con recursos propios.

Por lo que se refiere a la deuda comercial, desde 2011 se han pagado 54.300 facturas por un importe total de 265,9 millones de euros. En 2017, los pagos a proveedores municipales han ascendido a 45,26 millones, con un total de 12.407 facturas pagadas.

Por este motivo, la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos-ATA ha destacado en su último informe sobre morosidad de las administraciones públicas el esfuerzo realizado por el Consistorio de Alcorcón en 2017, al haber reducido en más de ocho meses el tiempo de espera para cobrar las facturas. El objetivo del Ayuntamiento ahora es reducir el periodo medio de pago a 60 días en el próximo semestre.

Deuda

El importe de los préstamos e intereses pagados desde 2011 asciende a 161,9 millones, lo que ha permitido cancelar deudas por un importe total de 527 millones de euros, no existiendo en este momento deuda a corto plazo.

El pasado año ha sido el año que más pagos se han realizado con recursos propios, por un importe de 156 millones de euros.

Remanente de tesorería

El Ayuntamiento ha reducido en 2017 el remanente negativo de tesorería. En los dos últimos ejercicios este remanente ha sido superior a más de 10 millones de euros. Se ha pasado de la situación crítica de junio de 2011, en la que la deuda municipal superaba los 612 millones y el remante negativo de tesorería era de casi 110 millones de euros, a que con los números provisionales de liquidación de 2017 ya no exista deuda a corto plazo.

De esta forma, desde el Ayuntamiento se afirma que se cumplirá con el plan de ajuste de las entidades locales, con el objetivo de estabilidad presupuestaria y con la regla de gasto de los ayuntamientos. 

El Ayuntamiento, además, anuncia que destinará el remanente positivo de tesorería a la amortización anticipada de la deuda financiera.