Urbanismo y vivienda

Más de 60 edificios protegidos ante incendios

Ayuntamiento, escuelas infantiles, colegios, centros de mayores, bibliotecas, centros culturales o establecimientos comerciales… En total, ya son más de 60 los edificios públicos y privados de Alcorcón que, gracias a la labor del Cuerpo de Bomberos y Protección civil de la ciudad, se encuentran protegidos porque cuentan con un Plan de Previo al Incendio (PPI).

Plan Previo al Incendio
Más de 60 edificios públicos y privados de Alcorcón, protegidos gracias a los planes para prevenir incendios.

 

A través de estos planes, el servicio de Bomberos recopila, en una novedosa herramienta informatizada, los datos necesarios para atender una emergencia. Se incluyen en ellos todos los edificios e instalaciones de la ciudad que, bien por la actividad que realizan, o por el público al que atienden, requieren de una especial atención de cara a la protección contra incendios y la actuación en caso de emergencia.

Cada PPI se compone, por un lado, de una ficha de datos del edificio o instalación y, por otro, de una colección de planos a color donde se recopila la situación y disposición de los elementos de la misma, que son claves para la toma de decisiones en caso de emergencia: hidrantes, salidas de evacuación, accesos por puertas y ventanas, instalaciones de gas y electricidad, posibles depósitos de combustibles o agua…

Se trata de un trabajo conjunto con el personal propio del edificio, a la vez que elaboran o actualizan su plan de autoprotección. Tanto la información contenida en el plan de autoprotección de los edificios, como en el PPI constituyen los cimientos del Plan Territorial de Protección Civil, PEMUALCOR, aprobado el pasado 22 de mayo de 2015, y que convirtió a Alcorcón en la mayor ciudad del sur de Madrid en disponer de él.

Los PPI son, de esta manera, un instrumento de apoyo esencial para los primeros intervinientes en cualquier siniestro, que permite reducir las incertidumbres y posibilita la asignación de prioridades, mejorando, así, la rapidez y la eficacia de su respuesta. Esto no sólo repercute en la disminución de daños materiales y personales, sino que, además, permite afrontar las emergencias con un mayor grado seguridad y garantía.