Javier Gómez, en la Van Gogh Art Gallery de Madrid

Nacido en Pedro Bernardo (Ávila), Javier Gómez se siente en casa en Alcorcón. Y es que parte de su hogar está aquí, el Museo de Arte en Vidrio de Alcorcón (MAVA) que él impulsó y convirtió en un referente del arte contemporáneo en vidrio. Ahora, su pueblo natal le rinde un homenaje.

Javier Gómez, en la Van Gogh Art Gallery de Madrid
Javier Gómez fue el impulsor y el alma del Museo de Arte en Vidrio de Alcorcón (MAVA), un referente nacional e internacional del arte contemporáneo en vidrio.

Javier Gómez, uno de los principales exponentes de la escultura contemporánea en vidrio a nivel internacional, este año está de enhorabuena. Su pueblo natal, Pedro Bernardo, donde también tiene su estudio, ha abierto un museo para acoger su obra, el Museo de Escultura de Vidrio. El nuevo espacio alberga treinta obras que el propio artista renueva periódicamente y que permite conocer sus piezas.

Así que las obras que han estado expuestas este mes de junio en la galería madrileña Van Gogh Art Gallery, Abstracciones orgánicas, viajarán al Museo del Vidrio en Pedro  Bernardo, el pueblo natal de Gómez. Con las ocho piezas que integran la exposición, algunas de ellas de reciente creación, el artista acercará al público a su universo más actual.

Impulsor del MAVA

La segunda ciudad de Javier Gómez es Alcorcón. Aquí fue el impulsor y alma del Museo de Arte en Vidrio de Alcorcón (MAVA), que cuenta con más de veinte años de historia, convertido en un referente nacional e internacional del arte contemporáneo en vidrio. Nacido con la donación de la coleccionista japonesa Takako Sano, amiga de Gómez y referente en el arte del New Glass, ha sumado ahora la donación de Sandro Pezzoli.

Actualmente el MAVA cuenta con 242 piezas que parten de los años 70 y aportan una visión actual, arriesgada y moderna del arte contemporáneo con el vidrio como soporte. Hoy el MAVA, que alberga cinco piezas de Javier Gómez, recibe a los visitantes con una de las más emblemáticas y espectaculares, Horizonte del año 1988, que responde a su etapa de creación con láminas de vidrio y cortes en frío.

Alcorcón es también donde comenzó a realizar sus primeras esculturas en vidrio en el año 1986, en la cristalería industrial en la que trabajaba y que le llevó a conocer primero y más tarde a descubrir e intimar con el material, el vidrio, que le permitiría llegar a convertirse en el artista de referencia internacional que es hoy en día. Otro artista castellano, el segoviano Joaquín Torres Esteban, fue su primera referencia del arte en vidrio y las posibilidades que atisbó le deslumbraron desde el principio.