Eurocolegio Casvi: preparados

Hace diez años el Colegio Privado Internacional Eurocolegio Casvi se transformó por completo con la implantación del Bachillerato Internacional(BI), un sistema de enseñanza ampliamente reconocido en todo el mundo. ¿El objetivo? Formar a alumnos preparados para la realidad que van a tener que afrontar más allá del aula. ¿Cómo? Con una nueva forma de aprender basada en la experiencia, la indagación y el trabajo colaborativo.

Pablo Martín, coordinador de Tecnología del BI en el Colegio Privado Internacional Eurocolegio Casvi.
Pablo Martín, coordinador de Tecnología del BI en el Colegio Privado Internacional Eurocolegio Casvi.
Alumnas del Eurocolegio Casvi de Villaviciosa de Odón
De izda. a dcha.: Candela (6ºde primaria), nati (3º de ESO) y Ana (2º de bachillerato), alumnas del Eurocolegio Casvi.

Implantar un nuevo sistema de enseñanza no es fácil. Más si poco o nada tiene que ver con el tradicional. Es el viaje que emprendió el Eurocolegio Casvi de Villaviciosa de Odón hace ya diez años al adoptar, primero en sus cursos de Bachillerato, y durante los últimos años en el resto de etapas, el Bachillerato Internacional (BI, de sus siglas en inglés International Baccalaureate). Desde hace un año es centro autorizado por BI, la organización internacional que avala este sistema pedagógico. 

Para empezar, implica una nueva forma de trabajar para todos: docentes y alumnos. “Se basa más en la indagación por parte de los alumnos, el trabajo colaborativo, el aprendizaje por ti mismo, la estimulación temprana o la mezcla de inteligencias múltiples”,  relata Pablo Martín, coordinador del BI en el colegio.

Para Ana Fournon, estudiante de 2º de Bachillerato, esta nueva forma de sacar adelante el curso y de trabajo en el aula “ te enseña a hablar en público, a debatir, reflexionar”. Todo se expone en clase. También se consolidan mejor los conocimientos y eres más eficiente en la forma de trabajo”.

Candela, en 6º de Primaria, que tan joven (11 años) ya tiene claro que quiere estudiar Derecho y luego opositar a notaría, le gusta mucho la forma de trabajar en grupo. “Si alguien no entiende algo en una asignatura, entre todos le ayudamos”. Los deberes se hacen también en clase generalmente. “Intentamos liberar a los chicos de carga de trabajo fuera de clase”, apunta Pablo. “Para casa puede quedarnos acaso terminar algo, algún trabajo, indagar para llevar material a clase sobre lo que vamos a ver al día siguiente… pero no mucho más”, confirma Nati, 14 años y estudiante de 4º de ESO.

Los exámenes tampoco son tanto de estudiar. Sobre todo en los dos primeros programas en los que se divide el BI: el Programa de la Escuela Primaria (PEP), que abarca de 1º de Infantil (3 años) hasta 6º de primaria; y el Programa de los Años Intermedios (PAI), de 1º a 4º de ESO. “Se suele plantear un problema, una situación desconocida, y la solución hay que encontrarla razonando, a partir de los conocimientos y habilidades aprendidas en el aula”, nos explica Nati. La diferencia con el sistema tradicional: no vale aprender de memoria sin entenderlo.

El coordinador del BI destaca también entre las ventajas de este sistema, “como los propios alumnos, en las discusiones y charlas en clase, o dentro del grupo, se retroalimentan entre ellos. Al  principio de la clase el profesor pregunta a los alumnos lo que saben sobre el tema a tratar; a partir de ahí, se plantea un reto sobre esa materia en el que van a trabajar todos, en equipo, buscando respuestas a las preguntas que surjan, inquietudes o dudas…  ”. Esto permite una mejor atención a la diversidad dentro de la propia clase. “Se da de comer por igual al bueno y al que tiene necesidades especiales”.

Habilidades y contenidos

Si en Infantil, Primaria y ESO se trabaja más en el desarrollo de las habilidades del alumnos, en el Programa Diploma del BI (1º y 2º de Bachillerato), pesan más los propios contenidos. “Cada alumno debe hacer una monografía o proyecto de investigación personal sobre un tema relacionado con su especialidad. Y al final, todos pasan un examen que la organización BI hace en todos los países al mismo tiempo”, nos explica Pablo. Sus resultados son reconocidos internacionalmente, incluso en España, aunque muchos alumnos simultanean el bachillerato español con el BI, caso de Ana Fournon, con lo que su carga de trabajo durante el curso casi se duplica. “Quiero estudiar aquí pedagogía y magisterio o psicopedagogía”, aclara Ana, estudiante que domina el inglés y estudia también francés y alemán en el colegio. 

Si es un programa exigente y riguroso para el alumno, también lo es con la formación y evaluación de los profesores. “Ponerlo en marcha ha supuesto un esfuerzo importante para el colegio. Todos nuestros profesores están acreditados desde hace cinco años para el PEP, cuatro para el PAI y diez años para el Diploma”, nos explica Pablo Martín. Al final, se trata de trabajar con un método totalmente distinto al habitual, y que en España están adoptando cada vez más centros.

El colegio es pionero también en la elaboración y gestión de sus propios manuales y material pedagógico, que todos los alumnos, a partir de 5º de Primaria, tienen en sus iPad. Ya no llevan libros en sus mochilas: todo está en el iPad del alumno, una herramienta de uso habitual en la clase. La tecnología juega sin duda un papel muy importante a la hora de recabar información e interiorizar contenidos. 

Esa revolución tecnológica y el esfuerzo de producir y diseñar sus propios contenidos diferencia también al centro de otros colegios. Y como resume Pablo, “los mejores colegios del mundo tienen implantados los tres programas del BI”. Eurocolegio Casvi es uno de ellos.