El Pleno pide la suspensión de Madrid Central

El Pleno municipal aprueba la propuesta del regidor de Alcorcón, David Pérez, para que el Ayuntamiento de Madrid suspenda, revise y consensúe las medidas de restricción al tráfico en el centro de la capital.

El Pleno pide la suspensión de Madrid Central.
Pleno del Ayuntamiento de Alcorcón.

El Pleno del Consistorio de Alcorcón ha aprobado con los votos de los grupos municipales del Partido Popular y Ciudadanos una proposición presentada por alcalde, David Pérez, para que el Ayuntamiento de Madrid suspenda, revise y consensúe las medidas de restricción al tráfico en el centro de la capital. Los grupos de PSOE, Ganar Alcorcón e Izquierda Unida han votado en contra de esta propuesta.

La propuesta pide, primero, "reprobar la política de movilidad arbitraria, improvisada, autoritaria e irresponsable del gobierno municipal del Ayuntamiento de Madrid, por considerar que perjudica gravemente a los derechos de los ciudadanos, entorpece su vida diaria, restringe su libertad de movimiento e incide negativamente en la economía y el empleo. Provocando más atascos y más contaminación y sin ofrecer alternativas ni soluciones".

En segundo lugar, exige "la suspensión de la entrada en vigor de Madrid Central, así como el retraso en la puesta en marcha de la nueva ordenanza de movilidad, ampliando los plazos e informando más y mejor para que los ciudadanos puedan adaptarse a la misma. Además, solicita "que el protocolo anticontaminación se consensúe con tiempo y sin improvisaciones con la Comunidad de Madrid, la Administración General del Estado, los municipios de la corona metropolitana y los sectores más afectados por los cortes, comprometiéndose el Ayuntamiento a reforzar y facilitar el acceso al transporte público que depende de él cuando se pongan en marcha fuertes medidas restrictivas anticontaminación de última hora”.

Y, por último, solicita "estudiar las acciones legales necesarias para salvaguardar los derechos de los vecinos frente a restricciones que perjudican como siempre a quienes menos posibilidades tienen de renovar su vehículo obligándoles a modificar toda su organización vital sin que el Ayuntamiento de Madrid haya hecho el más mínimo esfuerzo por mejorar o ampliar las alternativas de transporte público y, mucho menos, por potenciar otras políticas medioambientales".

Los argumentos

La proposición considera que "la movilidad es una necesidad y las administraciones públicas deben garantizarla y no someterla a decisiones arbitrarias, irresponsables y perjudiciales". Porque, añade, "es una realidad muy compleja" que exige "una visión integral" que conjugue "rentabilidad económica y social" y que garantice "la libertad de movimiento" y compagine "las variadas necesidades ciudadanas con las distintas alternativas de transporte, públicas o privadas". 

En el texto se afirma que "cualquier medida requiere una previsión que contemple la globalidad de los problemas de transporte y en ningún caso se puede actuar con improvisación.

Por ello, continúa, "debe ser la coordinación entre administraciones, el consenso, la responsabilidad, el análisis y el rigor, lo que motive las actuaciones relativas al transporte de millones de personas".

También explica que es "un factor estratégico en toda economía moderna", por lo que "el comercio puede verse afectado por políticas restrictivas que impiden la afluencia de clientes".