El Langui, un ejemplo de superación

Juan Manuel Montilla, más conocido como el Langui (37 años), es un rapero y actor español. Puede que su nombre os resulte familiar y no es para menos. Gracias a su grupo La Excepción se hizo un hueco en el panorama musical español. Pronto llegó el salto a la gran pantalla y las series. El pasado 26 de diciembre organizo un torneo de futbol para los niños de Alcorcón con motivo de la presentación de su nueva película ‘Que baje Dios y lo vea’.

Juan Manuel Montilla, el Langui
Escena de la película Que baje Dios y lo vea, en la que Langui es uno de sus protagonistas.
Juan Manuel Montilla, el Langui
El Langui en el estreno de la película.
Juan Manuel Montilla, el Langui
Juan Manuel Montilla, el Langui, durante el torneo benéfico celebrado el mes pasado en Alcorcón.

Músico, actor, productor, escritor, humorista… pero sobretodo incansable. Como el mismo dice “soy un tío que hace de todo, no puedo estar quieto” y es verdad. Acaba de estrenar la película Que baje Dios y lo vea, en la que, además de ser uno de los actores protagonistas, también ha compuesto la canción principal.

Originario de barrio madrileño de Pan Bendito, el Langui ha estado desde muy joven comprometido con las injusticias sociales, criticadas en sus canciones, siempre acompañadas de ese toque humorístico que tanto le caracteriza.

A pesar de su condición de discapacitado (tiene una parálisis cerebral) se ha abierto camino en casi todas las variantes artísticas dejando paso a compañeros en su misma situación y siendo un ejemplo para la sociedad. Ahora está enfrascado en su nuevo disco y la nueva serie de Antena3 Cuerpo de élite.

¿Cómo comenzaste en la música y la actuación?
Empecé en la música con mi grupo La Excepción. Fuimos uno de las agrupaciones que empezó a romper esas barreras donde no llegaba la música rap, abriendo las puertas a medios más generales y a todo tipo de público. Nos escuchaban desde niños hasta adultos. Pronto llegaron los conciertos multitudinarios, venta de discos, premios de la música…

El salto al cine lo di poco después con una peli llamada El truco del manco (2008) con la que me llevé dos premios Goya, uno a mejor actor revelación y otro a la mejor canción original. A partir de ahí, está todo escrito. Música, radio, cine, series de te­levisión… ¡Hasta escritor! Tengo dos libros publicados. Soy un tío muy inquieto, me gusta crear muchas posibilidades y así seguimos hasta el día de hoy.

¿En qué estás trabajando ahora?
Ahora estoy con la promoción de la peli Que baje Dios y lo vea. Una comedia para toda la familia cargada de valores como el esfuerzo, el compañerismo, creer en uno mismo… Todo interpretado por un gran reparto de actores de la talla de Karra Elejalde, Macarena García, Joel Bosqued, etc. Y además de mi papel en la película, también me he encargado de la banda sonora.

La película se estrenó el pasado 5 de enero y está ahora mismo en cartel con una muy buena aceptación y comentarios por parte del público.

¿Proyectos a futuro?
Estoy en el estudio trabajando en lo que será mi próximo disco. Muy ilusionado después de la estupenda acogida que tuvo el primero. También estoy en pleno rodaje de una serie nueva que emitirá Antena 3: Cuerpo de élite.

¿Sueños por cumplir?
¡Qué difícil! He hecho tantas cosas que mi sueño realmente es aportar algo a esta sociedad. Ya sea a través de la música, el cine, la literatura… Lo importante siempre es intentar sacar la mejor versión de mí y aportar algo a esta sociedad, que está muy mermada.

Además del rodaje has estado metido de lleno en la lucha contra el acoso escolar con la campaña Se buscan valientes. Cuéntanos un poco sobre eso.
Es una campaña que sacó Mediaset en la cual yo he puesto la imagen y la canción original.

La verdad es que cuesta trabajar en estas cosas porque molaría no tener que hacerlo, que no existiera el acoso. Pero la realidad es la que es y nunca son pocas las canciones que se hagan para ayudar a este tipo de iniciativas y problemáticas. Necesitamos de valientes, de gente que se levante ante la injusticia, no solamente en los colegios, vale también para los adultos. Que dejen de ser espectadores y se posicionen.

Eres muy activo en redes sociales y siempre contestas a los fans y estás muy pendiente de ellos. Entre rodajes, grabaciones y demás ¿cómo te da tiempo a todo?
No lo sé ni yo. Lo hago con mucha ilusión porque soy un privilegiado, me puedo dedicar a lo que siempre soñé que es la música y la interpretación. Creo que es un privilegio y por eso siempre trato de dar el 100% y dedicar tiempo a todo. Muchas veces me faltan horas en el día, pero me imagino que como a cualquier trabajador que siempre le falta tiempo para estar con su familia.

En cuanto a tu discapacidad, ¿has visto que te haya afectado en tu trabajo?
En cierto modo siempre hay un miedo al contratar a alguien disapacitado. En una película son muchas horas de rodaje durante mucho tiempo y los productores tiene miedo, no saben hasta qué punto puedo aguantar. Pero luego me han visto trabajar y que tengo las mismas capacidades que el resto y aguanto incluso más. Y ahí es donde se quitan todos los prejuicios. Desde el 2010 no he parado de trabajar y doy gracias, así que no me puedo quejar. Eso es la muestra de que se puede confiar en mí.

Hay un montón de artistas con algún tipo de dificultad y que pueden dar su valía y tienen mucho que ofrecer y yo siempre abogo por ello y por ellos. Vamos poco a poco, todavía quedan sectores muy cerrados, pero yo creo que vamos por buen camino y la sociedad está aprendiendo a premiar el talento más que al físico.

¿Cuáles son los proyectos que más te haya gustado?
Cada proyecto es como un niño, lo pones todo. Hace poco me enteré de que van a cerrar la revista Interviú. Yo tuve la oportu­nidad de trabajar para Interviú en el verano de 2016 haciendo reportajes. La sección se llamaba Ni en tu casa ni en la mía. Y eso me llevó por toda la geografía española contando historias de personas anónimas y eso fue para mí muy enriquecedor. Estuve por ejemplo en Almería en el mar de plástico contando historias muy potentes de emigrantes, en Cádiz en el sector pesquero y las dificultades que tienen…

Cuéntanos sobre el torneo que organizaste en Alcorcón.
Me encanta estar rodeado de niños ya que creo que los mayores profesores y de quienes se puede aprender mucho es de ellos. Yo tengo una asociación en Carabanchel llamada No me digas que no se puede, en la cual trabajamos con los más jóvenes inculcándoles valores a través del deporte, de la música, talleres…

La jornada en Alcorcón fue muy positiva. Ver a los chavales potenciando su talento, a través del deporte, y con ello la convivencia y el compañerismo, tanto con sus compañeros como con los rivales. Además, ellos siempre se muestran muy cariñosos conmigo. Poderles dar algún consejo y pasar la mañana con ellos fue super positivo. También es de agradecer que la película haya tenido iniciativas de este tipo porque pone el ojo en los más jóvenes, que son nuestro futuro.

Asignatura pendiente

“En este país la cultura sigue siendo una asignatura pendiente. No quieren que la gente se culturice a través del cine, la música o el teatro; es mucho más fácil tener a la gente amuermada. Algún día cambiará, pero para eso hace falta tiempo y más interés por parte de los dirigentes”.

Curiosidades

”Rodando la película en Ciudad Rodrigo en pleno invierno pasamos mucho frío, pero al ponernos los hábitos de monje te das cuenta de lo que saben los monjes ¡Era mejor que un abrigo!.