Política

El Gobierno local aprueba el proyecto para los presupuestos municipales 2020

La atención social, la prevención de contagios y el fomento de la economía y el empleo, son los tres ejes del proyecto que deberá ser aprobado en el pleno ordinario del mes de julio.

 

La Junta de Gobierno local ha aprobado el proyecto de presupuesto general previsto para 2020. “Es un acontecimiento casi histórico porque llevábamos más de cuatro años sin presupuestos en la ciudad por lo que se rompe así con una tendencia de abandono y dejadez que había en la ciudad”, ha señalado la alcaldesa de Alcorcón, Natalia de Andrés, quien espera que este proyecto sea aprobado en el pleno ordinario del mes de julio.

"Hacemos un planteamiento presupuestario que nos posibilite continuar los servicios que necesita la ciudad y cubrir las necesidades de la ciudadanía"

Uno de los primeros retos que se planteó este Gobierno fue la elaboración de unos presupuestos que revirtieran el descuido y abandono de los servicios públicos, la protección del empleo público y la recuperación del entorno urbano. De este modo, se apostó por una revisión de los ingresos con un enfoque más progresivo, equitativo y ecológico con ejemplos como la eliminación de la ‘bonificación Eurovegas’ para primar las bonificaciones para los pequeños empresarios y autónomos de la ciudad. En relación a los gastos, el objetivo era que fuera un presupuesto netamente inversor. Sin embargo, la irrupción de la pandemia ha modificado este planteamiento.

“El proyecto de presupuestos que hemos aprobado no es el que teníamos previsto poner en marcha desde el Gobierno municipal, se ha adaptado a esta nueva situación tan grave y hemos revisado partida por partida para que todos los esfuerzos se realicen donde más lo necesitamos este año: la atención a las personas, en especial a las más vulnerables, la prevención de contagios con limpiezas integrales desde ESMASA, tanto en el entorno urbano como en edificios municipales, así como las políticas de promoción del empleo que realiza el IMEPE”, explica la alcaldesa, añadiendo que “estos presupuestos atenderán prioritariamente las necesidades y retos que tenemos ante esta pandemia; tenemos que adaptarnos a esta nueva situación”.

Presupuestos responsables y comprometidos Con estas prioridades y con la previsión de ingresos revisados a la baja, el Gobierno de Natalia de Andrés ha aprobado el proyecto de unos presupuestos consolidados para Ayuntamiento, IMEPE y ESMASA con unos ingresos de 145.470.518,10 euros y unos gastos de 135.285.019 euros que van a suponer un superávit inicial de 10.185.499,10 euros.

“Estamos siendo muy responsables y hacemos un planteamiento presupuestario que nos posibilite continuar los servicios que necesita la ciudad y cubrir las necesidades de la ciudadanía”, indicaba la alcaldesa, aunque lamentaba que, a pesar de intentar la negociación con otros grupos municipales, no ha sido posible consensuar una propuesta. No obstante, ha resaltado la importancia del acuerdo suscrito con los agentes sociales que forman parte del Pacto Local por la Promoción Económica y el empleo (formado por la Asociación de Empresarios y Profesionales de Alcorcón (AEPA) y los sindicatos más representativos CCOO y UGT).

Ejes fundamentales Los presupuestos municipales se han definido en tres ejes: la atención social a los colectivos de mayor vulnerabilidad, la limpieza exhaustiva y prevención de contagios a través de ESMASA, y la promoción económica y empleo. “En estos momentos en los que combatimos con éxito la pandemia pero con precaución ante los rebrotes, debemos ser responsables y estar preparados: lo primero son las personas”, ha indicado De Andrés.

Además, la alcaldesa ha destacado otros asuntos como “la eliminación de las partidas para festejos, suspendidos por la pandemia, aunque se mantendrá la apuesta por la cultura y la participación”. También el esfuerzo realizado en materia de prevención y riesgos laborales para el personal de Ayuntamiento, la limpieza de centros educativos de cara a la previsible apertura en el mes de septiembre, la eliminación de los gastos protocolarios, entre otras acciones.