Club Baloncesto Casvi: Del colegio a las grandes ligas

El Club Baloncesto Casvi ha estado a punto de ascender a la Liga Española de Baloncesto Amateur (LEB), nada menos que la cuarta liga más importante que se disputa en nuestro país. Todo un triunfo para un equipo que, ni de lejos, dispone de los recursos económicos de clubes similares.

 

Club Baloncesto Casvi.
El equipo al completo junto con los más pequeños, que ven en los veteranos un modelo a seguir.
Club Baloncesto Casvi.
La unión es la clave del éxito.

Al final no pudo ser y el Club Baloncesto Casvi se quedó a escasos cuatro puntos de la victoria ante el B.C. Martorell Solvin, lo que les habría llevado directos a Liga Española de Balonesto Plata. Aún así, quedaron con una valiosísima segunda plaza, además de demostrar que el juego, la entrega, la lucha y la ilusión de los jugadores estuvo en el más alto nivel. 

El club, patrocinado por el Eurocolegio Casvi, centro escolar a mitad de camino entre Alcorcón y Villaviciosa de Odón, no cuenta con el respaldo económico de los clubes de su categoría  y entidad (ninguno de sus jugadores cobra, no tienen personal de apoyo…), lo que convierte su hazaña, el casi haber logrado el ascenso, en todo un triunfo. De sus jugadores, ocho proceden de la cantera del colegio.

En el 2008 los chicos del Club Baloncesto Casvi dieron ya mucho que hablar. Lograron su primer ascenso de importancia a la Liga Española de Baloncesto Amateur (EBA). Año tras año, el equipo ha ido creciendo y gracias a la constancia y el esfuerzo, han puesto el nombre del Eurocolegio Casvi en lo más alto de las esferas del baloncesto. 

La clave radica en la unión que los jugadores tienen, sumado al trabajo y esfuerzo. Así nos lo cuentan su entrenador, José Antonio Sánchez, y el capitán del equipo Mario Ortega.

Jose Antonio lleva entrenando en el colegio desde el año 89. Esta sería su temporada 27. “En el club te toca hacer un poco de todo. Igual tienes que vendar un tobillo a un jugador como usar tu coche para transportar al equipo. Te acostumbras, y lo haces con pasión y cariño. No deja de ser como una familia”, nos cuenta entusiasmado.

Respecto a su trayectoria, “el punto de partida fue cuando en el año 2008 conseguimos el ascenso a la EBA. Hemos sabido reinventarnos. Había muchos jugadores que con ese ascenso se pusieron en el punto de mira de clubs grandes. Muchos decían que no íbamos a durar mucho en la categoría. Y sin embargo, aquí seguimos dando más caña que nunca. La clave ha sido reinventarnos, pero seguir con la misma filosofía y metodología de trabajo”, nos explica el entrenador.

El Club Baloncesto Casvi es el equipo con la cantera más joven de la liga, en la que únicamente han sido dos los colegios de Madrid que se han clasificado para la fase de ascenso. También es uno de los pocos equipos que no cuenta con apoyo de instituciones o sponsors, por lo que el esfuerzo del club y del colegio es aún mayor si cabe.

Cuando les preguntamos por las diferencias que ven con otros clubes de mayor poder adquisitivo, se muestran naturales: “Al final, juegan cinco contra cinco y en el campo son todos iguales. Pero fuera, se nota esa falta de personal de apoyo”, comenta su entrenador. Mario Ortega, el capitán, añade que “La figura que más echamos en falta es la de un fisioterapeuta. La temporada es larga y entrenamos diariamente. Pero como jugadores, no notamos mucho esa diferencia con otros equipos. Al final, lo que cuenta es cómo juegues dentro, y nosotros lo damos todo”, asegura. Mario 20 temporadas a sus espaldas y recuerda el ascenso de 2008 con ilusión- “En ese momento yo era de los pequeños; y ahora soy uno de los más veteranos.”  

La unión, la clave del éxito

Desde el año de ascenso, el equipo se ha rejuvenecido mucho. Pero, sin duda, lo que les diferencia es la unión que tienen dentro, hasta el punto de que es habitual que los jugadores hagan vida juntos más allá de la cancha. 

En cuanto a ejecución, han aumentado la carga de trabajo y la calidad de los entrenamientos. “Cuanto más juegas, más vas aprendiendo y ves en qué se puede mejorar. Es una reflexión personal casi diaria. Lo importante es salir a jugar siempre como si fuera el ultimo partido”, concluye solemnemente el capitán.